Papel ecológico: ¿Enemigo de los peritos?

Aclaración: Quiero recalcar que la falsificación y puesta en circulación de billetes y otros documentos públicos es un DELITO, lo aquí expuesto es de mero carácter EDUCATIVO para prevenir y detectar falsificaciones

Hace unos días me encontraba en el supermercado realizando la compra semanal cuando me topé en la sección de librería con estas hojas tipo “reciclado”, lo que más me llamó la atención es que decía “sin blanqueadores ópticos”. Obviamente a partir de allí me vinieron muchas preguntas, ya que como sabemos la opacidad ante la luz ultravioleta por la ausencia de blanqueadores es una característica de seguridad muy común en documentos impresos de seguridad.

Es decir, además del blanqueo de papel moneda de billetes devaluados y la adquisición de papeles de algodón libres de OBA, debería sumársele está opción, en el cual también el soporte es opaco a las ondas electromagnéticas que oscilan en el umbral ultravioleta.

Por eso me dispuse a experimentar y ver que resultados daba, para así poder elaborar contramedidas si nos encontramos con falsificaciones con este tipo de papel.

El primer problema que encontré es que este es de un color marrón muy oscuro, por lo que al querer imprimir un billete de 100 dólares el fondo se vería demasiado falso para ser un billete real.

Todas las impresiones de prueba fueron realizadas en «Borrador» con una calidad mala para que a simple vista se note que no se trata de un billete auténtico.

Frente a este problema, en vez de cancelar el experimento me puse en papel, valga la redundancia, y me hice la pregunta ¿Teniendo en cuenta que los dólares son originalmente de color «maíz» y «verduzco», ¿Se podrá blanquear un poco más este papel pero sin afectar su fluorescencia a la luz ultravioleta?.

La respuesta es SI, por obvias razones no me explayaré en como, pero a través de un proceso químico obtuve un papel «perfecto», de color maíz por naturaleza y opaco a la luz ultravioleta.

Bien, ahora ya sabemos que eso es factible y que podríamos encontrarnos con este tipo de falsificaciones, y pensando que es el soporte el que fue falsificado es al soporte al que deberíamos apuntar nuestros cañones periciales.

El ALMIDÓN

El almidón se utiliza en la fabricación de papel como agente de carga y como adhesivo en la formación de la hoja de papel. La mezcla de almidón y agua se utiliza como pegamento para unir las fibras de celulosa y formar una hoja de papel resistente.

Este papel, si bien no tiene blanqueadores ópticos si posee aditivos y cargas convencionales.

La detección más común de este componente es a través del lápiz rotulador el cual posee una solución de iodo en su interior y el mismo reaccionará con el almidón de este papel comercial dando así cuenta de que no se trata de papel moneda.

Pero también, hay una excepción muy recurrente que es el aislamiento del billete falsificado con ceras o barnices que hace que el iodo del lápiz no tome contacto directo, con lo cual podríamos utilizar un gotero y solución de iodo al 2%, exponiendo las fibras internas del soporte para un resultado mas certero, si tiñe azul- violeta es positivo para la presencia de almidón.

Como reflexión final, como sabemos todos, la seguridad documental no la hace una sola medida de seguridad sino el conjunto de ellas, por eso es importante hacer un examen integral antes de dar por auténtico o falso un documento, porque como vemos, hasta las medidas mas «confiables» son posibles de emular.

Fuente: Linkedin Gerardo Monteverdi – Abril 2024

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